Gacetilla Nº 40/15

En Campo Amat

Niños, jóvenes y adultos disfrutan del Campo Amat, un espacio en el que los vecinos conjugan la actividad física con el verde del césped y los árboles. Quien en forma fortuita se acerque al Campo en un día soleado de verano, tendrá la postal de cientos de echeverrianos disfrutando del lugar.

Desde la esquina de Mariano Acosta y Alvear se divisa un grupo de niños que forma una fila esperando su turno para patear al arco defendido por un chico de camiseta blanca y enormes guantes; algunos padres los observan a la sombra de los pinos y comparten el mate; una madre y su hija ejercitan sus piernas haciendo uso de los aparatos de una de las islas dispuestas por el Municipio; cuatro adolescentes comparten caminata, charla y risas; dos jóvenes pasean en bicicleta y una pareja de ancianos hace bicicleta fija en otra de las islas.

Enrique Lanza, profesor de la Escuela de Fútbol municipal, trabaja con sus jugadores en Amat de lunes a viernes de 9 a 11 hs. “Durante el verano tenemos alrededor de 50 chicos de diferentes categorías, que se entrenan a diario. Acá entrenamos y hacemos fútbol, sumamos a todos”, explicó Lanza y agregó que durante el año los niños y adolescentes que deseen incorporarse al grupo, pueden acercarse a Campo Amat y ser parte. A unos pasos y mientras mira los movimientos de los chicos, Hugo de Monte Grande, papá de uno de los jóvenes futbolistas, manifestó que se siente “muy contento ante esta posibilidad que brinda el Municipio de realizar una actividad que, además de divertida, es gratuita”.

Durante su primer día de entrenamiento, Marcela y Micaela llegaron a Amat caminando, hicieron ejercicios en las diferentes islas y se disponían a regresar al día siguiente: “Estamos cerca y el lugar está muy bien para la gente que no puede pagar un gimnasio”, expresó Marcela.
Los vecinos echeverrianos llegan al Campo caminando, corriendo o en bicicleta, hacen ejercicio, entrenan o toman mate. Más allá de la actividad que realicen, todos coinciden en un punto: en Amat se puede disfrutar del verano. Durante la tarde, el público se renueva y el ciclo vuelve a comenzar.