Una figura emblemática del tenis reside en Luis Guillón. El joven con el mejor ranking de todo Esteban Echeverría y trayectoria mundial, tiene 20 años, y su nombre es Mateo Nicolás Martínez. Comenzó a sumergirse en el mundo del tenis con tan sólo 5 años, y su talento lo llevó a recorrer junto a su raqueta distintos países. “Empecé a jugar cuando iba al club con mi papá, que era profesor, y él me empezó a tirar las primeras pelotas”, contó Mateo, cuyos mejores golpes son el saque y el revés a dos manos. Con su técnica y dedicación, lleva actualmente alrededor de 67 partidos singles y 44 dobles ganados. Su mejor ranking individual fue el Nº 577, alcanzado el 6 de enero de 2014, mientras que en dobles logró la posición 291 el 26 de agosto de 2013. Su deporte favorito lo transportó desde el año 2009 (con su viaje a Aruba) hasta hoy a los puntos geográficos más impensados. En el año 2012, el tenista ya había visitado partes de Inglaterra, Alemania, Francia, Bélgica, Brasil, Paraguay, Venezuela, Colombia y Argentina (Provincia de Mendoza). Un año antes, recorrió también calles estadounidenses, mexicanas y chilenas.

El joven aprovecha sus ratos libres para juntarse con sus amigos a jugar a la PlayStation, salir a cenar, o ver el último estreno de algún cine de Buenos Aires. Sin embargo, sus hobbies no tienen punto de comparación con su tenacidad y pasión por el deporte. El tenis es algo más. “Es mi vida. Vivo por el tenis y todos mis sueños son por él. Es parte de mí, tanto que si no juego por algunos días me siento raro, y esos días no son lo mismo”, relata el joven que dedicó 15 años de su vida a potenciar sus reflejos y saber cuándo es mejor acercarse a la red, y cuándo es más ventajoso quedarse. El mérito es todo suyo, aunque siempre estuvo acompañado por Claudio, su papá, por Pablo (su padrino), y su profesor Sebastián Gutiérrez. Su entrenamiento se afinó en la Academia de Tenis “Monachesi & Hood” y en “Blengino”, en donde estudia actualmente.

Este año, el exitoso tenista echeverriano viajó a Colombia, Panamá, Guadalupe, Venezuela, España, El Salvador, y Guatemala.

En breve, viajará por dos torneos nuevamente a Colombia. Agradecido por su periplo deportivo, Mateo busca vivirlo a pleno y aprovecharlo. “Trato de disfrutar al máximo y conocer de todos los lugares del mundo las diferentes culturas y su gente”, concluyó con las sabias palabras de quien tiene la humildad de reconocer el valor de sus triunfos.