Tiene 11 años y fue promovida a sexto año

En un cuerpo de estatura mediana y contextura diminuta, como lo es el de Florencia González, se combinan de manera perfecta la alegría de una nena de 11 años con la responsabilidad propia de un adulto. Así, la alumna del Colegio San Agustín de Monte Grande, fue promovida a sexto año con excelentes calificaciones y sin faltar ni un solo día a clases a lo largo de todo el año.

Florencia cuenta que creció teniendo como modelo a su hermana Agustina, de 17 años. “Ella no faltó nunca. Así que, cuando yo era más chica y estaba en el jardín de infantes, me levantaba junto con mi hermana y mi mamá nos traía a la escuela. Así que tengo asistencia perfecta desde que comencé el jardín”, dice con normalidad Florencia, que durante el 2015 cumplió al pie de la letra con los 179 días de clases.
Si bien cumple doble jornada escolar, concurre desde las 7.30 hasta las 16, Florencia se hace tiempo para estudiar en su casa, además de jugar con sus hermanos y compartir momentos con sus padres. “Todas las tardes llego, me preparo la merienda y después me pongo a leer y a repasar para los exámenes. Lo que más me gusta es Ciencias Sociales y Matemáticas, pero igual en todas las materias tengo promedio 9 y 10”, relata confirmando la excelencia y el compromiso con el que afronta su etapa escolar.
Sin dudas todo lo logrado por Florencia es fruto del apoyo y de la influencia de sus padres. “Flor duplicó la apuesta y además de tener la responsabilidad de no faltar nunca, tiene asistencia perfecta desde el jardín, este año le hicieron entrega de la bandera de ceremonia por tener el mejor promedio. También se recibió de modelo profesional, por eso creo que es un ejemplo de que se puede estudiar y hacer lo que a uno le guste, con esfuerzo y sin importar la edad”, expresa orgullosa Daniela Ribote, madre de Florencia.
Por su parte, el padre de Florencia, Ricardo, destaca: “Esto pasó sin que nosotros lo buscáramos. Mis tres hijos son muy responsables y estudiosos. Pero, fundamentalmente lo que me llena de orgullo es que sean felices y puedan cumplir sus metas, como lo está haciendo Flor”.
“Ahora ya estamos organizando las vacaciones. Voy a seguir haciendo todas las cosas que me gustan, pero después de varias semanas me dan ganas de volver a la escuela, estar con mis compañeros y también seguir estudiando. Sé que para lograr las cosas que me propongo tengo que estudiar”, concluye Florencia, quien exterioriza su deseo de convertirse en docente, aunque también sueña con ser actriz.

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